¿Qué es la equitación?
La equitación es el arte de mantener un control preciso sobre un caballo y los
diferentes modos de manejarlo. La equitación implica también los conocimientos
para adiestrar, cuidar caballos y el uso del equipo apropiado llamado aparejo o
arreos.
Existe un tipo de equitación básica, donde lo principal es aprender a montar, y
uno más avanzado, usado para saltar, realizar carreras, acarrear ganado,
exhibición o equitación de alta escuela.
Equipo de equitación
Las piezas esenciales del equipo de equitación son: ronzal, brida, silla o
montura y estribos. Tradicionalmente el aparejo se le pone al caballo por el
lado izquierdo o parte de dentro; el lado derecho del caballo es la parte de
fuera.
Ronzal: El ronzal se usa para controlar al caballo desde el suelo. Consiste en
unas correas que van alrededor de la cabeza del animal y una anilla bajo su
barbilla (barboquejo) donde va enganchada la correa de mando o guía.
Brida: La brida comprende el bocado, el collar o cabezada y las riendas. El
bocado es una barra de metal que se coloca dentro de la boca del caballo. El
jinete experto ejerce el control sobre el caballo por medio de la presión en el
bocado. El collar, al cual va sujeto el bocado, es un dispositivo de correas de
cuero situado alrededor de la nariz, quijadas y cabeza del animal. Las riendas:
son unas correas de cuero que están sujetas al bocado a ambos lados de la boca
del caballo y que van una por cada lado del cuello hasta las manos del jinete.
Silla o montura: La silla es una pieza de cuero que se sitúa encima de la grupa
del caballo y tiene unos faldones que se extienden hacia abajo por ambos lados
del animal. Se sostiene en su sitio por medio de cinchas que circundan el
vientre del caballo y se abrochan bajo los faldones. La parte de la silla
ocupada por el jinete es el asiento, la parte de delante es el pomo y la de
atrás el arzón trasero.
Los estribos: Se encuentran suspendidos por los dos lados de la silla y sujetos
con unas correas ajustables. Son de madera o metal y soportan los pies del
jinete.
Equitación básica
Una de las habilidades fundamentales para poder manejar el caballo es saber
montar y desmontar utilizando una o más de las diferentes sillas y conocer las
señales adecuadas para controlar y dirigir los movimientos del animal.
Montar: La monta de un caballo comprende varios actos separados ejecutados en un
movimiento continuo. El jinete se coloca al lado izquierdo de la montura a la
altura de la silla mientras sujeta las riendas en la mano izquierda que
descansan en el cuello del caballo frente al pomo de la silla. Con la mano
derecha vuelve el estribo hacia él, se inserta el pie izquierdo en él, se coloca
la mano derecha en el arzón y se impulsa desde el suelo transfiriendo su peso al
pie izquierdo y las manos. Se quita entonces la mano derecha del arzón y se pasa
la pierna derecha por encima de la grupa del animal sentándose sin brusquedad en
la silla.
Desmontar: Para desmontar el jinete agarra de nuevo las riendas frente al pomo
con la mano izquierda. Desengancha el pie derecho del estribo y transfiere el
peso al pie izquierdo, entonces pasa la pierna derecha sobre la grupa del
animal, apoyándose contra la parte izquierda del caballo para transferir el peso
a las manos. Hace una pequeña pausa para sacar el pie izquierdo del estribo y se
deja resbalar hacia el suelo. Las botas de montar o un calzado fuerte con poco
tacón evitan quedarse enganchado de los estribos.
Monta y manos: La primera consideración con respecto a la monta es la manera de
encontrar el equilibrio por parte del jinete que consigue sentándose sobre el
centro de gravedad del animal y que varía de acuerdo con la función que se esté
realizando. El jinete debe estar calmado y relajado en la silla, ya que
cualquier estado de tensión o miedo es percibido en seguida por el caballo. El
uso adecuado de las manos es un factor vital en la buena equitación. Cualquier
tirón fuerte de éstas puede dañar y echar a perder la sensibilidad de la boca
del caballo. Unas manos ligeras pero firmes en las riendas son de suma
importancia.
La monta normal de paseo se realiza hacia adelante y es la que se usa en la
monta inglesa, en la que el jinete se sostiene en la grupa del animal por el
equilibrio más que por agarrarse con las rodillas y aferrarse a las riendas. El
jinete se sienta erguido en el centro de la silla con los hombros hacia atrás y
con la parte estrecha de la espalda arqueada, las manos se sitúan bajas frente a
la silla de manera que las riendas y los brazos formen una línea recta desde el
bocado hasta el codo. Se sostiene una rienda en cada mano y al caballo se le
hace cambiar de dirección con un ligero tirón hacia el lado que el jinete quiera
que gire. El estribo soporta el pie por la planta con el talón presionando
ligeramente hacia abajo, la rodilla doblada y manteniendo vertical la parte baja
de la pierna. Un estribo bien ajustado alcanza el hueso del tobillo cuando se
deja colgar libremente la pierna desde la silla.
Para la monta de paseo en silla vaquera, el jinete se sienta apoyándose en el
arzón trasero y extiende ligeramente las piernas hacia adelante y hacia afuera
de los lados del caballo. El estribo se sitúa en la planta del pie con el talón
presionando hacia abajo y se ajusta un poco más largo que para la monta inglesa,
de manera que las piernas y el cuerpo del jinete están casi en línea recta.
Ambas riendas se sostienen con una mano y se dirige al caballo haciendo presión
con la rienda en el lado opuesto del cuello hacia el que se quiere que gire el
animal.
Ayudas: Un jinete habilidoso controla el caballo por medio de varias señales
llamadas de forma colectiva ayudas. Las ayudas naturales son señales
transmitidas al caballo por las piernas, manos y voz del jinete y por el cambio
del peso del cuerpo en la silla. A menudo, son complementadas con espuelas y
fustas, que se usan para reforzar las órdenes y no para castigar al caballo.
Para hacer que un caballo se mueva hacia adelante, el jinete frota sus piernas
contra los lados del caballo; incrementando la presión y las voces de mando se
consigue acelerar el paso. Para hacer que vaya más despacio, se detenga o
recule, se tira hacia atrás de las riendas.
Pasos: La mayoría de los caballos tienen tres tipos naturales de pasos o series
de movimientos de las patas: paso, trote y galope. Un tipo de galope más rápido
se denomina galope tendido. Cada uno de estos pasos requiere del jinete una
postura concreta. En el paso, el jinete permanece erguido en la silla. En el
trote, si se monta a la inglesa, el jinete se inclina un poco hacia adelante y
se mueve arriba y abajo con el paso del caballo; en el estilo vaquero, el jinete
se apoya en el arzón trasero y se mantiene sentado. En ambos estilos de montar,
el jinete se mantiene sentado cuando va a galope, pero en el galope tendido,
cuando se monta en silla inglesa, adopta una posición en la que la parte
superior del cuerpo se inclina hacia adelante y las nalgas se elevan de la silla
manteniéndose en el aire, lo que se conoce como posición de dos puntos.
Historia de la equitación
Si buscáramos las raíces de la equitación, tendríamos que regresar al momento en
el que el hombre aprendió a usar las bestias salvajes que le rodeaban, no sólo a
comerlas, sino a valerse de ellas para otros fines, en este caso, a
domesticarlas.
Desde entonces, grandes ejércitos, los principales conquistadores en la historia
del mundo, han sido transportados por el caballo y en la convivencia del hombre
con el animal, la equitación surgió probablemente por la necesidad de salvar
obstáculos tanto en cacerías como en la guerra.
Sin embargo, no fue sino hasta finales del siglo XIX cuando se introdujeron
clases de saltos en algunas exhibiciones ecuestres, las cuales han evolucionado
hasta los distintos tipos de competencias con las que se cuenta en nuestros
días.
Actualmente, las competencias hípicas tienen tres tipos de pruebas: las pruebas
de saltos, las pruebas de obediencia o "doma" y la prueba de "los tres días" que
en algunos países aún se conoce como "la militar".
Aunque en los Juegos Olímpicos de París en 1900, se introdujeron algunas pruebas
de monta, no fue sino hasta 1912 en Estocolmo, cuando la equitación pasó a ser
parte del programa olímpico, incluso la Federación Ecuestre Internacional (FEI)
no se creó sino hasta 1921, pero desde entonces ha guardado un riguroso orden en
las pruebas.
En cuanto a los jinetes, la FEI marca que en competencias internacionales deben
ser presentados directamente por su Federación Nacional y deben tener un carnet
que acredite ante la Federación su calidad de amateur o profesional.
Competición en la equitación
Sólo jinetes amateurs pueden tomar parte en Campeonatos y Competencias
Internacionales oficiales de doma y de los tres días, así como en las
competencias de doma, salto y de los tres días en las olimpiadas; los equipos
nacionales para eventos de salto internacionales, pueden incluir profesionales.
Todos los menores de 18 años son considerados amateurs, aunque hay distintas
competencias para "juniors" de entre 14 y 18 años y para "jinetes jóvenes" de
entre 16 y 20 años; los jinetes de entre 18 y 21 años, no pueden participar en
el mismo año y disciplina en pruebas de jinetes jóvenes y de mayores o "seniors".
La FEI pide que los caballos sean registrados por las Federaciones Nacionales y
que lleven un registro de cualquier cambio de propietario y cualquier otra
información; los caballos son clasificados en tres tipos: de competencia, de
competencia internacional o de Campeonato Internacional pero los campeonatos,
las competencias regionales y Olímpicos están abiertos a todas las categorías de
caballos.