El pastel de chocloObra cumbre de la confección culinaria del choclo, muy chilena, de aroma inconfundible donde se entremezclan el olor del choclo dorado, del pino similar al de empanadas y de la greda caliente.
De aspecto muy atractivo por el contraste del color tostado de la cubierta de choclo y el caramelo del azúcar granulada, con el negro profundo de los platillos de greda de Quinchamalí o de las gredas rojas de Talagante, Constitución o Temuco.
La cubierta de pasta de choclo oculta un pino jugoso, con huevo duro partido y buena presa de ave, ojalá de corral.
El choclo ha de ser grande y grueso, del llamado choclero, medianamente maduro, medianamente lechoso, ni muy acuoso ni muy seco, con granos blancos comenzando a amarillear. Rompa un grano con la uña del pulgar para observar cuan espesa es la lecha que fluye y poder determinar cuanto líquido deberá agregar. Será muy pintoresco moler el choclo en piedra, pero el procedimiento cansa y la cintura protesta; rallar los choclos es agotador y se necesita paciencia; desgranarlos y molerlos en la licuadora deja el hollejo entero; lo mejor es desgranar el choclo rebanándolo a cuchillo y luego pasarlo por la máquina de moler carne, con los dientes más pequeños.
12 choclos chocleros 2 kg de pino de empanadas 1 pollo asado al horno 2 cucharadas de mantequilla 1 cucharada de aceite 3 cucharadas de azúcar granulada 1 litro de leche 3 cucharaditas de salsa de ají 4 huevos duros 3 hojas de albahaca 1 1/2 cucharadita de sal
Pele los choclos, desgránelos rebanándolos a cuchillo y luego pase por la máquina de moler. Ponga en una olla la mantequilla con el aceite caliente, agregue la pasta de choclo y cuézala lentamente revolviendo, agregue la leche a medida que se va espesando; añada la sal, el azúcar y la albahaca picada finita. Cuando la consistencia sea espesa está en condiciones de armar el guiso. Aceite cada platillo de greda individual y ponga 4 cucharadas colmadas de pino con ají, 1 presa de pollo asado, deshuesado y tajadas de huevo duro. Cubra con una capa de choclo de 2cm. Espolvoree con azúcar granulada y ponga al horno bien caliente con llama alta hasta que el azúcar se comience a caramelizar.