Kala-Azar, Enfermedades de
¿QUÉ ES?
Afectación visceral por Leishmanias, parásitos que se transmiten por la picadura
de tábanos, que cogen la enfermedad de enfermos y de animales, principalmente
perros y roedores.
Desde la picadura hasta el inicio de los síntomas pasan de 4 a 6 meses de media.
No todas las especies de leishmania producen esta enfermedad.
Infrecuente en España, más frecuente en países del sur del mediterraneo (L.
donovani infantum) y todo latinoamérica (L. donovani chagasi).
Frecuente y grave en el Africa subsahariana y en la India (L. donovani donovani).
CAUSAS
Transmisión de unas especies concretas de leishmanias desde un paciente o el
perro a través de la picadura de un tábano.
La transmisión directa entre humanos es muy rara.
SINTOMAS
Inicio agudo o insidioso de los síntomas.
Fiebre alta con escalofríos y sudoración.
Debilidad general.
Pérdida de peso.
Tos.
Diarrea.
Esplenomegalia importante (agrandamiento del bazo -en el abdomen a la
izquierda-), dura y no dolorosa.
Oscurecimiento de la piel, sobre todo en las manos, pies, abdomen y sienes.
Ganglios inflamados por todo el cuerpo.
Son frecuentes las hemorragias nasales y gingivales (de las encías). El paciente
se va consumiendo y muere en un plazo de meses a dos años.
FACTORES DE RIESGO
Vivir en zonas con presencia de los tábanos implicados.
Convivencia con perros afectados (en ellos produce llagas carnosas, sobre todo
en el hocico).
PREVENCION
Evitar el contacto con los tábanos (mosquiteras, repelentes, insecticidas).
Sacrificar a los perros afectados.
DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO
El diagnóstico se realiza, en el contexto epidemiológico adecuado, mediante un
análisis de sangre.
El tratamiento es médico.
Medicación
Inyecciones diarias de un compuesto específico, durante 15 días en el caso del
Kala-Azar mediterráneo.
Puede ser necesario repetirlas al cabo de seis meses.
El Kala-Azar africano y asiático requieren un mínimo de 30 días de tratamiento.
POSIBLES COMPLICACIONES
Rotura del bazo.
Infecciones intercurrentes.
PRONOSTICO
Con un diagnóstico precoz y tratamiento adecuado, curan entre un 95 y un 98%.
El africano y asiático tienen peor pronóstico; con tratamiento recaen hasta un
10%, usualmente antes de seis meses.
Sin tratamiento, la mortalidad se puede acercar al 90%.
Kawasaki, Enfermedad de
¿QUÉ ES?
Enfermedad exantemática (que produce una erupción rojiza).
Aparece en niños menores de cinco años.
CAUSAS
Infecciosa, de agente desconocido, parece deberse a microbios productores de
toxinas (estrepto o estafilocócicos), que provocan una reacción desmesurada del
aparato inmunitario.
SINTOMAS
En los primeros diez días aparecen (no tiene por qué ser simultáneamente):
Fiebre.
Conjuntivitis.
Enrojecimiento e inflamación de palmas y plantas.
Erupción cutánea polimorfa (rojiza, manchas tanto pequeñas como grandes, que
cambian de día a día), generalmente pruriginosa (que produce picor).
En una segunda fase, subaguda, que dura hasta la tercera semana, aparecen:
Descamación (pérdida de las capas superficiales de la piel) de manos y pies.
Aparición de dilataciones arteriales palpables (bultos que palpitan debajo de la
piel.)
FACTORES DE RIESGO
Desconocidos.
PREVENCION
No hay.
DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO
El diagnóstico se realiza mediante los signos y síntomas clínicos. Requiere un
cierto grado de sospecha por parte del pediatra.
Se deberán hacer análisis de sangre, orina, pruebas cardiacas y otras, según el
cuadro clínico.
El tratamiento es médico.
Tratamiento
El tratamiento deberá realizarse en un hospital, para prevenir las
complicaciones cardiacas.
POSIBLES COMPLICACIONES
En la fase aguda pueden producirse afectación articular, cardiaca, cerebral o
hepática.
En la fase subaguda pueden presentarse dilataciones de las arterias coronarias,
infarto agudo de miocardio y afectación articular.
Pueden quedar como secuelas definitivas, lesiones coronarias y de las
articulaciones.
PRONOSTICO
Si se trata a tiempo, y se evitan las complicaciones cardiacas, bueno.
Kwashiorkor, Enfermedad de
¿QUÉ ES?
Es una forma especial de malnutrición, en la que el aporte de calorías es
adecuado, pero el de proteínas insuficiente.
Raro en nuestro medio, donde la desnutrición suele ser mixta.
Se presenta en niños de dos a cinco años de edad.
CAUSAS
Alimentación pobre en proteínas.
Es típica en los países subsaharianos al tener la madre otro hijo y destetar al
enfermo (la principal fuente de proteínas para los lactantes africanos es la
leche materna), pasando a alimentarlo sólo con cereales.
Al faltarles proteínas, el agua de la sangre se sale hacia la piel, por lo que
se hinchan (son los niños con barriga de los noticiarios).
SINTOMAS
Los pequeños presentan edemas (hinchazón) progresiva en los miembros, cara y
abdomen.
Alteraciones del cabello; fragilidad y decoloración.
Irritabilidad.
Hepatomegalia (hinchazón del hígado), que contribuye al hinchamiento del
vientre.
Importante atrofia muscular, que contrasta con el aspecto regordete por los
edemas.
Poco apetito (los hidratos de carbono son los que calman la sensación de
hambre).
FACTORES DE RIESGO
Pobreza no extrema.
PREVENCION
Alimentación equilibrada.
DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO
Diagnóstico
El diagnóstico se realiza mediante la exploración.
Se realizarán análisis de sangre y orina, para determinar la profundidad del
déficit.
Se descartarán problemas digestivos que puedan impedir la absorción de
proteínas.
Tratamiento
El tratamiento se realizará en centros especializados, por personal competente.
Sus objetivos serán suprimir la causa de la desnutrición y recuperar el estado
nutritivo adecuado.
Pasa por tres fases:
Una fase inicial, de corrección de los desequilibrios más graves, mediante
alimentación parenteal (mediante sueros).
Una fase de realimentación, en la que se emplearán fórmulas especiales en
papilla por sonda nasogástrica.
Una fase de rehabilitación, en la que se volverá a la alimentación oral normal.
POSIBLES COMPLICACIONES
Insuficiencia multiorgánica (riñones, corazón, hígado, ...), que conduce a la
muerte o a deficiencias permanentes.
Sobreinfecciones frecuentes y graves por la falta de defensas.
PRONOSTICO
Dependerá de la profundidad de la desnutrición.
Pueden quedar secuelas cerebrales, musculares, renales o hepáticas.