Narcolepsia

¿QUÉ ES?

Raro trastorno del sueño que se caracteriza por episodios incontrolables de sueño en cualquier sitio o en cualquier momento.
Después de 10 a 15 minutos de un ataque de sueño, la persona se siente descansada sólo brevemente, para volver a la molesta sensación de estarse cayendo de sueño.
Los ataques pueden aparecer mientras conduce, habla o trabaja.

Edad
Comienza en la adolescencia o al principio de la edad adulta y continúa toda la vida, afectando a ambos sexos.










CAUSAS

Desconocidas.
En ocasiones sigue a una infección cerebral o una lesión en la cabeza.








SINTOMAS

Cualquiera de los que siguen (el 10% de las personas con narcolepsia tienen todos los signos):
Ataques de sueño que pueden ocurrir hasta 10 veces al día.
Pueden surgir mientras se está manteniendo una conversación u otras actividades.
Un ataque deja a la persona descansada, pero puede aparecer otro rápidamente.
Sueños vívidos, sonidos o alucinaciones al empezar el sueño o al despertar.
Parálisis temporal (pérdida súbita de la fuerza muscular) al quedarse dormido o justo antes de despertar.
Parálisis momentánea no relacionada con el sueño al sentir una emoción repentina, como rabia, miedo o alegría.
Amodorramiento irresistible durante el día.









FACTORES DE RIESGO

Cualquiera de lo siguiente puede provocar un ataque:
Actividades monótonas.
Risa prolongada.








PREVENCION

Si puede, reduzca la frecuencia de los ataques evitando los riesgos enumerados más arriba.








DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO

DIAGNÓSTICO:
Historial médico y reconocimiento físico por un médico.
EEG.
Estudios en un laboratorio de sueño (polisomnografía).

TRATAMIENTO:
Medidas generales
Lleve consigo una indicación de su trastorno en una pulsera o cadena.

Medicación
Su médico puede recetar estimulantes o antidepresivos (no los dos a un tiempo).

Actividad
No realice actividades que conlleven riesgos de lesiones durante un ataque repentino de sueño.
Ello incluye actividades tales como conducir distancias largas, usar escaleras de mano o trabajar con maquinaria peligrosa.

Dieta
No hay una dieta especial.

Avise a su medico si
Aparecen síntomas nuevos inexplicables.
Las drogas usadas en este tratamiento pueden producir efectos secundarios.









POSIBLES COMPLICACIONES

Lesión accidental durante un ataque de sueño repentino.








PRONOSTICO

Este trastorno dura toda la vida pero no afecta a la esperanza de vida.
La medicación puede reducir la frecuencia de los ataques.


Neumonía

¿QUÉ ES?

Es la infección del pulmón causada por bacterias, virus o protozoos.
Afectan a todas las edades, cebándose en las personas inmunocomprometidas y en las debilitadas.









CAUSAS

Las bacterias más frecuentemente causantes de neumonía son: Estreptococcus Pneumoniæ, o neumococo; la más frecuente en personas previamente sanas,
Hæmophillus Influenzæ, frecuente en personas mayores de 50 años con EPOC o Alcoholismo;
muchas otras bacterias son capaces de anidar en los pulmonas y producir una pulmonía, pero son menos frecuentes.
Entre los organismos entre bacterias y virus, los más frecuentes son:
Mycoplasma pneumoniæ, sobre todo en adolescentes y jóvenes,
Legionella pneumophillæ, causante de la enfermedad de los legionarios y
Las Coxiellæ ssp., productoras de neumonías en personas en contacto con aves (psitaccidos y panseriformes, sobre todo).
Entre los virus causantes de pulmonía el más frecuente es el de la gripe, seguido de los que producen erupciones (sarampión,varicela y rubeola).
También los protozoos (Pneumocistis carinii) y los hongos (Aspergillus ssp.) pueden producirlas.
Como se puede apreciar, los organismos capaces de provocar una neumonía son multitud.








SINTOMAS

Expondremos la neumonía "clásica", la producida por el neumococo:
Malestar general.
Dolor de cabeza.
Escalofríos y fiebre de hasta 40°C.
Dolor en "punta de costado"; dolor intenso, a punta de dedo, en un costado.
Dolor muscular.
Tos con esputo progresivo de color herrumbroso llegando a ser incluso sanguinolento.
Náuseas, vómitos, diarrea, pérdida del apetito.
Alteración del estado mental con confusión y letargo o delirio.
Pérdida de peso.








FACTORES DE RIESGO

Edad avanzada.
Enfermedades crónicas debilitadoras incluyendo la
diabetes mellitus,
fallo renal crónico o
el enfisema.
Tabaquismo.
Consumo excesivo de alcohol.
Uso de medicamentos inmuno-supresivos, incluyendo la
cortisona y
la medicación anti-cáncer.

Enfermedades que producen inmunosupresión, como
el S.I.D.A.,
leucemias y
linfomas.








PREVENCION

Vacúnese, si pertenece a un grupo de riesgos, contra el neumococo y la gripe. Consulte con su médico.
Evite aglomeraciones.
No fume.
No tome más de 1 ó 2 bebidas alcohólicas como máximo al día.








DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO

Las pruebas de diagnóstico incluirán:
Análisis de sangre,
rayos X,
cultivos de esputo y
broncoscopia (introducción de un tubo flexible por la boca hasta los pulmones, para la visualización y toma de muestras).
El tratamiento puede requerir antibióticos o cuidados de apoyo.
En los casos de gravedad, se requiere la hospitalización para cuidados intensivos y administración de oxígeno.
Las siguientes directrices serán de aplicación para los casos leves o para los cuidados tras la hospitalización:

Medidas Generales
Utilice un humidificador ultrasónico de vapor frío para incrementar la humedad del aire y facilitar la expulsión de las secreciones pulmonares mediante la tos.
Limpie el humidificador diariamente.
Utilice compresas calientes o una manta eléctrica para el pecho con el fin de aliviar el dolor.
Podrá tomar aspirina o paracetamol para bajar la fiebre.

Medicación
Antibióticos, cuando se los prescriba el médico, durante un período de dos a tres semanas.
Asegúrese de completar todo el tratamiento prescrito.
Si toser le resulta doloroso y no produce esputo, su médico le recomendará el uso de medicamentos para eliminar la tos.
En líneas generales, no utilice supresivos de la tos cuando esta produzca esputo.

Actividad
Realice ejercicios de respiración profunda con tanta frecuencia como sus fuerzas se lo permitan.

Dieta
Tome muchos líqudos, ayudarán a la producción y expulsión del esputo.








POSIBLES COMPLICACIONES

Shock o delirio.
Fallo cardíaco congestivo.
Fallo nefrítico.
Alteraciones en el ritmo cardíaco.
Infección incontenible y muerte.








PRONOSTICO

Normalmente curables con diagnóstico inmediato y tratamiento.
En caso de no ser tratadas, pueden resultar fatales.
Aquellas que aparecen en personas debilitadas por otros procesos, el pronóstico es sombrío.


Neumonía por legionella

¿QUÉ ES?

Es una infección del pulmón causada por una bacteria llamada Legionela Pneumófila.
Se denominó así en 1976 tras una epidemia que afectó a 182 personas que asistían a una convención de la Legión Americana.
Constituye entre un 1 y un 8% del total de todas las pneumonías.









CAUSAS

Infección bacteriana entre personas y fuentes contaminadas.
La Legionella pneumófila se reproduce en circunstancias de humedad muy elevada y es resistente a los desinfectantes comunes a las dosis normales, por ello un foco habitual de infección lo constituyen las torres de refrigeración de grandes edificios.
El germen se transmite a través del aire y el período de incubación es de 2 a 10 días tras la etapa de exposición.








SINTOMAS

Malestar general.
Dolor de cabeza.
Escalofríos y fiebre de hasta 40°C.
Dolor muscular.
Tos con esputo progresivo de color grisáceo llegando a ser incluso sanguinolento.
Náuseas, vómitos, diarrea, pérdida del apetito.
Alteración del estado mental con confusión y letargo o delirio.
Pérdida de peso.








FACTORES DE RIESGO

Edad avanzada.
Enfermedades crónicas debilitadoras incluyendo la

diabetes,
fallo nefrítico crónico o
el enfisema.
Tabaquismo.
Consumo excesivo de alcohol.
Uso de medicamentos inmuno-supresivos, incluyendo la
cortisona y
la medicación anti-cáncer.

Enfermedades que producen inmunosupresión, como
el S.I.D.A.,
leucemias y
linfomas.









PREVENCION

Mantenga los sistemas de calefacción y aire acondicionado limpios y realice inspecciones regulares.
No fume.
No tome más de 1 ó 2 bebidas alcohólicas como máximo al día.








DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO

Las pruebas de diagnóstico incluirán:

Análisis de sangre,
rayos X,
cultivos de esputo y
broncoscopia (introducción de un tubo flexible por la boca hasta los pulmones, para la visualización y toma de muestras).
El tratamiento requiere antibióticos y cuidados de apoyo.
En los casos de gravedad, se requiere la hospitalización para cuidados intensivos y administración de oxígeno.
Las siguientes directrices serán de aplicación para los casos leves o para los cuidados tras la hospitalización:

Medidas Generales
Utilice un humidificador ultrasónico de vapor frío para incrementar la humedad del aire y facilitar la expulsión de las secreciones pulmonares mediante la tos.
Limpie el humidificador diariamente.
Utilice compresas calientes o una manta eléctrica para el pecho con el fin de aliviar el dolor.
Podrá tomar aspirina o paracetamol para bajar la fiebre.

Medicación
Antibióticos durante un período de tres semanas.
Asegúrese de completar toda la medicación prescrita.
Si toser le resulta doloroso y no produce esputo, su médico le recomendará el uso de medicamentos para eliminarla.
En líneas generales, no utilice supresivos de la tos cuando ésta produzca esputo.

Actividad
Realice ejercicios de respiración profunda con tanta frecuencia como sus fuerzas se lo permitan.

Dieta
Tome muchos líqudos, ayudarán a la producción y expulsión del esputo.









POSIBLES COMPLICACIONES

Shock o delirio.
Fallo cardíaco congestivo.
Fallo nefrítico.
Alteraciones en el ritmo cardíaco.
Infección incontenible y muerte.








PRONOSTICO

Normalmente curable con diagnóstico inmediato y tratamiento.
En caso de no ser tratada, resulta fatal en un 15% de los casos.


Neumonía por legionella

¿QUÉ ES?

Es una infección del pulmón causada por una bacteria llamada Legionela Pneumófila.
Se denominó así en 1976 tras una epidemia que afectó a 182 personas que asistían a una convención de la Legión Americana.
Constituye entre un 1 y un 8% del total de todas las pneumonías.









CAUSAS

Infección bacteriana entre personas y fuentes contaminadas.
La Legionella pneumófila se reproduce en circunstancias de humedad muy elevada y es resistente a los desinfectantes comunes a las dosis normales, por ello un foco habitual de infección lo constituyen las torres de refrigeración de grandes edificios.
El germen se transmite a través del aire y el período de incubación es de 2 a 10 días tras la etapa de exposición.








SINTOMAS

Malestar general.
Dolor de cabeza.
Escalofríos y fiebre de hasta 40°C.
Dolor muscular.
Tos con esputo progresivo de color grisáceo llegando a ser incluso sanguinolento.
Náuseas, vómitos, diarrea, pérdida del apetito.
Alteración del estado mental con confusión y letargo o delirio.
Pérdida de peso.








FACTORES DE RIESGO

Edad avanzada.

Enfermedades crónicas debilitadoras incluyendo la
diabetes,
fallo nefrítico crónico o
el enfisema.
Tabaquismo.
Consumo excesivo de alcohol.
Uso de medicamentos inmuno-supresivos, incluyendo la
cortisona y
la medicación anti-cáncer.

Enfermedades que producen inmunosupresión, como
el S.I.D.A.,
leucemias y
linfomas.









PREVENCION

Mantenga los sistemas de calefacción y aire acondicionado limpios y realice inspecciones regulares.
No fume.
No tome más de 1 ó 2 bebidas alcohólicas como máximo al día.








DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO

Las pruebas de diagnóstico incluirán:
Análisis de sangre,
rayos X,
cultivos de esputo y
broncoscopia (introducción de un tubo flexible por la boca hasta los pulmones, para la visualización y toma de muestras).
El tratamiento requiere antibióticos y cuidados de apoyo.
En los casos de gravedad, se requiere la hospitalización para cuidados intensivos y administración de oxígeno.
Las siguientes directrices serán de aplicación para los casos leves o para los cuidados tras la hospitalización:

Medidas Generales
Utilice un humidificador ultrasónico de vapor frío para incrementar la humedad del aire y facilitar la expulsión de las secreciones pulmonares mediante la tos.
Limpie el humidificador diariamente.
Utilice compresas calientes o una manta eléctrica para el pecho con el fin de aliviar el dolor.
Podrá tomar aspirina o paracetamol para bajar la fiebre.

Medicación
Antibióticos durante un período de tres semanas.
Asegúrese de completar toda la medicación prescrita.
Si toser le resulta doloroso y no produce esputo, su médico le recomendará el uso de medicamentos para eliminarla.
En líneas generales, no utilice supresivos de la tos cuando ésta produzca esputo.

Actividad
Realice ejercicios de respiración profunda con tanta frecuencia como sus fuerzas se lo permitan.

Dieta
Tome muchos líqudos, ayudarán a la producción y expulsión del esputo.









POSIBLES COMPLICACIONES

Shock o delirio.
Fallo cardíaco congestivo.
Fallo nefrítico.
Alteraciones en el ritmo cardíaco.
Infección incontenible y muerte.








PRONOSTICO

Normalmente curable con diagnóstico inmediato y tratamiento.
En caso de no ser tratada, resulta fatal en un 15% de los casos.


Neumotórax

¿QUÉ ES?

Destrucción de tejidos.

Colapso de parte o todo un pulmón causado por la presión de aire libre en el pecho, entre las dos capas de la pleura (membranas finas que recubren el pulmón).

Partes afectadas
A veces, el dolor se confunde con un ataque cardíaco.

Edad
Es frecuente a todas las edades, aunque lo más típico sean varones activos entre 20 y 40 años.










CAUSAS

Existen tres tipos principales:

Neumotórax espontáneo:

Perforación de una pequeña bolsa de aire en el pulmón debido al asma, un absceso pulmonar o un empiema, o un esfuerzo físico como bucear, vuelo de altitud o estiramientos.
Los motivos relacionados con actividades físicas ocurren mayoritariamente a personas saludables.


Neumotórax traumático:
Heridas penetrantes en el pecho que permiten la entrada de aire libre en la pleura y provoca el colapso del pulmón.
Neumotórax yatrogénico:
Complicaciones al extraer líquido de un pulmón (toracocentesis).









SINTOMAS

La intensidad de los síntomas siguientes varía según el grado del colapso y la importancia de la enfermedad pulmonar que lo provocó.
Los síntomas serán menos agudos si el neumotórax se produce con lentitud.
Dolor agudo en el pecho que se puede extender a un hombro o por el pecho o el abdomen.
Dificultad para respirar.
Tos seca (a veces).








FACTORES DE RIESGO

Herida en el pecho.
Afección pulmonar crónica.
Tabaquismo.








PREVENCION

Busque tratamiento médico para afecciones pulmonares como asma o enfisema.
No fume.

Llamar al doctor si ocurre lo siguiente durante el tratamiento:
Subida de la temperatura a 38,3º.
Empeoramiento del dolor de pecho o la dificultad para respirar.
Tiene tos o esputos dolorosos y debilitantes.








DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO

Diagnóstico
Historial y reconocimiento físico por un médico.
Rayos X del pecho para confirmar el diagnóstico.

Medidas generales
No fume.
Procure no toser.
Evite hablar en voz alta, reír o cantar.
Estará más cómodo en posición sentada.

Medicación
No suele ser necesaria, aunque para dolores leves puede tomar medicamentos sin receta como el paracetamol.
En casos de dolor intenso, el médico le recetará analgésicos más potentes.

Actividad
Manténgase tan activo como le sea posible.
Descanse a menudo.
Vuelva a sus actividades habituales en cuanto pueda. Le bastarán 2 semanas de convalecencia.

Dieta
No se precisa ninguna en especial.









POSIBLES COMPLICACIONES

Fallo respiratorio.
Infección pulmonar.








PRONOSTICO

Un neumotórax pequeño no tiene consecuencias y se cura solo.
Sin embargo, si el colapso es extensivo y ocurre en la madurez o en edades avanzadas y en pulmones ya dañados por asma, bronquitis crónica o enfisema, podría acarrear un fallo respiratorio y convertirse en una afección grave.
El tratamiento depende del tamaño del neumotórax y el estado del pulmón.
Se puede curar solo aunque quizá requiera de hospitalización para extraer el aire.


Nevus Melánicos (lunares)

¿QUÉ ES?

Los "lunares" o nevus pigmentarios son proliferaciones de las células melánicas de la piel y mucosas que originan manchas pardo-oscuras bien localizadas.

Formas Clínicas:
Nevus Congénitos: Aparecen desde el nacimiento o a los pocos días de vida. Pueden ser múltiples o de gran tamaño y formas caprichosas (en antifaz, en esclavina, en calzón, en sabana…) y tener gran volumen y ser elevados. A veces tienen gran cantidad de pelo en su superficie, cuando los vemos al cabo de años. Bordes bien definidos y color variable, incluso dentro del mismo nevus. Se subclasifican en pequeños, medianos o grandes (mas de 10 cm). Como tienen mayor riesgo de malignización y son muy antiestéticos se debe siempre valorar su extirpación quirúrgica.

Nevus Adquiridos a lo largo de la vida. Son muy frecuentes y no deben de preocupar. Suelen ser pequeños (menores de 8 mm), color pardo-oscuros-negros, redondeados, planos o cupuliformes, lisos y, a veces, vegetantes y verrucosos. A veces tienen pelos. En algunos casos van perdiendo color simulando lesiones fibromatosas. Rara vez degeneran, pero conviene no exponerlos mucho al sol, evitar traumatismos repetidos o quemarlos con ácidos.

Formas especiales:
Halonevus de Sutton: nevus pigmentario rodeado de un halo blanco despigmentado que puede hacer desaparecer la lesión inicial.

Nevus de Spitz: Tumor pequeño de color amaillo-rojizo que aparece en la cara de niños. Lesión única, papulo-nodular.

Nevus Spilus o Nevus sobre nevus: Mancha parda de aspecto nevoide sobre la que se observa otro nevus mas oscuro y marcado. Como tiene potencialidad de malignizarse se debe extirpar. Nevus Displásico: son nevus adquiridos, a veces múltiples, de bordes irregulares y color variable dentro del mismo nevus. Suelen tener una ligera o marcada infiltración, pudiendo hacer relieve. Predominio en tronco y extremidades. También son potencialmente degenerativos y se deben extirpar rápidamente.









CAUSAS

Las células melánicas (melanoblastos y melanocitos) emigran alrededor del 3-5 mes embrionario hacia la epidermis. Si el numero de estas células es grande se producen acumulos a nivel epidérmico o dérmico, que por traslucirse el color a la superficie cutánea se traducen en manchas oscuras.








SINTOMAS

Los lunares son lesiones polimorfas en cuanto al tamaño, color, superficie y evolución. Cuando aparecen en niños(alrededor de un 15% de los nevus) suelen ser pequeños, planos y de color pardo-claro. Según pasa el tiempo se van formando nuevas lesiones de tamaño variable, entre puntiformes a lenticulares, de color mas oscuro y que pueden hacer relieve. En la pubertad y embarazo suelen aumentar, y en los ancianos suelen ir desapareciendo. De todas formas es normal el tener unos 20-25 nevus por persona. Normalmente no suelen producir molestias (no pican ni duelen), tienen un discreto crecimiento a lo largo de la vida, pueden cambiar lentamente de color, aparecen pequeños pelos y simulan verrugas antiestéticas que justifican su extirpación.








FACTORES DE RIESGO

En los últimos años se esta constatando que, algunos melanomas (tumor maligno de la piel y con gran poder metastático) se originan a partir de algún tipo de nevus. Por eso es fundamental el conocer los riesgos que corren estas lesiones de cancerificación. La radiación solar es mayor factor de riesgo, sobre todo en personas con historia familiar de melanomas, de piel y ojos claros (fototipo 2-3), que han tenido quemaduras cutáneas en alguna época de su vida, que tengan nevus gigantes desde la niñez o que presenten una variedad adquirida de nevus (displásicos).








PREVENCION

Para prevenir la aparición de nevus no existe ninguna regla, pero para que no se puedan trasformar en melanomas o para tratar de diagnosticar este proceso en forma precoz se debe visitar al dermatólogo siempre que en un lunar exista:

Modificación rápida en el tamaño, forma o coloración.
Brote de manchas oscuras o nodulitos cercanas al nevus.
Halo inflamatorio periférico (no confundir con el halonevus blanco de Sutton)
Erosión, costras, sangrado o ulceración.
Dolor o picor
Aparición de ganglios.








DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO

El tratamiento de los nevus es casi exclusivamente la extirpación quirúrgica simple con margen de seguridad en extensión y profundidad, junto con el estudio histopatológico de la lesión. Así podemos garantizar la curación y desaparición total del proceso sin posibilidad de recidiva ni malignización. Pero no es necesario extirpar todos los nevus, ya que las mayoría son estables benignos. Unicamente los que por su naturaleza (displásicos, gigantes, Spilus...) o por otras razones aconsejen se eliminaran.











PRONOSTICO

El pronostico de los nevus es bueno pues suelen permanecer estables, con pocos cambios e incluso la desaparición espontanea a la vejez. Si alguna lesión se trasforma puede degenerar hacia un melanoma maligno de pronostico incierto pero siempre grave.